La honestidad no te genera un ingreso, pero el cúmulo de la honestidad te da un prestigio.

Comprar un depa es el «final boss» de la vida adulta. Es emocionante, te da estatus y es un movimiento financiero maestro. Pero hay un error que vemos seguido: pensar que el precio que dice el anuncio es el total que saldrá de tu cuenta.