El diamante en bruto: Cómo la Reconversión Urbana está creando los departamentos más rentables

El diamante en bruto: Cómo la Reconversión Urbana está creando los departamentos más rentables

El diamante en bruto: Cómo la Reconversión Urbana está creando los departamentos más rentables

¡Qué onda, inversionistas! Bienvenidos al blog de YZSI Habitat. Hoy nos vamos a meter de lleno a uno de mis temas favoritos, una estrategia de inversión que separa a los compradores promedio de los verdaderos lobos de los bienes raíces en Nuevo León: La Reconversión Urbana.

Si te gusta hacer dinero, presta mucha atención. A menudo, cuando la gente busca comprar un departamento para inversión, se va directamente a las colonias que ya están consolidadas, limpias, perfectas y llenas de cafés de especialidad. Es decir, compran el producto terminado. El problema de comprar en una zona que ya llegó a su punto máximo de madurez es que tú eres quien está pagando la plusvalía más alta; el margen de ganancia que te queda para los próximos años es muy conservador. Pero ¿qué pasa si compras el diamante cuando todavía está en bruto? De eso se trata la reconversión urbana.

¿Qué es la Reconversión Urbana en Monterrey? El ciclo de vida de las ciudades es fascinante. A mediados del siglo pasado, Nuevo León consolidó su poderío económico instalando fábricas, fundidoras y bodegas gigantescas en zonas que, en ese momento, eran las orillas de la ciudad. Hoy, 60 o 70 años después, la mancha urbana se tragó esas zonas por completo. Tener una fábrica echando humo o una bodega de chatarra a cinco minutos del centro de Monterrey, de San Nicolás o de Guadalupe ya no tiene ningún sentido logístico, ambiental, ni económico.

La reconversión urbana es el proceso donde los grandes desarrolladores compran estas viejas fábricas o zonas comerciales decadentes, las demuelen y construyen megaproyectos de usos mixtos. Transforman un terreno industrial gris en un distrito vibrante con torres de departamentos residenciales, parques internos, comercio en planta baja y oficinas modernas.

La matemática financiera del «Diamante en Bruto» Aquí es donde se genera la riqueza generacional. Cuando un desarrollador anuncia un proyecto de reconversión urbana en una colonia que actualmente se ve «fea», antigua o industrial, los precios de salida de las preventas en Fase Cero (Friends & Family) suelen ser extremadamente agresivos y bajos para incentivar a los primeros compradores a creer en la visión del proyecto.

El inversionista novato pasa en su coche, ve una bodega vieja alrededor del terreno, se asusta y no invierte. El inversionista visionario entiende que en 36 meses, esa bodega no va a existir, y en su lugar habrá una plaza comercial de lujo que detonará el valor del metro cuadrado en toda la cuadra. Entrar en la etapa temprana de una reconversión urbana es como comprar acciones de una empresa tecnológica antes de que salga a la bolsa. Estás capturando el spread (la diferencia) total de la transformación de la zona.

Hemos visto casos en San Nicolás y en el Centro Histórico de Monterrey donde los inversionistas que compraron departamentos en las primeras torres de un distrito reconvertido, lograron retornos de inversión que duplicaron el valor de su propiedad en un lapso de cinco años. Ningún banco te da eso.

El riesgo oculto y el papel de YZSI Habitat Pero, como en todo gran negocio, a mayor rendimiento potencial, mayor es el riesgo. La reconversión urbana no es para improvisados. Un desarrollador puede tener un render espectacular para transformar una fábrica, pero ¿tiene el músculo legal y financiero para lograr los cambios de uso de suelo ante el municipio? ¿Ya hicieron los estudios de remediación de suelo para asegurar que la vieja fábrica no dejó contaminantes tóxicos en la tierra? ¿La zona tiene factibilidad para meter drenaje residencial donde antes solo había drenaje industrial?

Si compras humo, tu dinero se queda enterrado en un terreno clausurado. Y como ya sabes nuestra regla de oro: la honestidad no te genera un ingreso rápido, pero el cúmulo de la honestidad te da un prestigio y eso genera un ingreso mucho mayor. Por eso, Carlos y yo nos tomamos tan en serio el «Scan YZSI».

Cuando te presentamos un proyecto de reconversión urbana, nosotros ya auditamos al desarrollador. Ya fuimos a revisar que las licencias de demolición y construcción estén selladas por el gobierno. Ya verificamos el contrato del fideicomiso fiduciario para que tu enganche esté resguardado por un banco, y nos aseguramos de que el proyecto cuente con un crédito puente que garantice que la transformación se va a materializar sí o sí.

Invertir en reconversión urbana es comprar el futuro de Monterrey a precio del pasado. Pero para pulir ese diamante en bruto sin cortarte las manos, necesitas a los expertos de tu lado. Mándanos un mensaje y te mostraremos los distritos en transformación que van a reventar el mercado regio en los próximos tres años.

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